Que no ore por nadie, ni por hijos ni por riquezas. Al participar en esas cosas, caería en la miseria, pues ese es el destino de unas y otras.
Que mis oídos no codicien ni las alabanzas ni las censuras que suscita la atención prestada a tales cosas.
Tuka dice: nos impiden encontrar a Dios; estamos atrapados en las redes del deseo y la ilusión.
Que mis oídos no codicien ni las alabanzas ni las censuras que suscita la atención prestada a tales cosas.
Tuka dice: nos impiden encontrar a Dios; estamos atrapados en las redes del deseo y la ilusión.