Lo que lo alejaba de Dios.
Y reconocí en esta triple concupiscencia la fuente de mis culpables flaquezas, y pedí mi salvación a Tu brazo. Porque vi Tu gloria con el corazón herido y, deslumbrado, dije: ¿Quién puede ver hasta allí? Y yo era rechazado lejos del esplendor de Tu mirada. Tú eres la Verdad que preside todas las cosas. Y mi insaciable avaricia no quería perderte; quería poseer la mentira junto contigo. Así, el mentiroso no quiere que la verdad le sea desconocida. Por tanto, te había perdido, porque no toleras que te posean sin repudiar la herencia de la mentira.
Y reconocí en esta triple concupiscencia la fuente de mis culpables flaquezas, y pedí mi salvación a Tu brazo. Porque vi Tu gloria con el corazón herido y, deslumbrado, dije: ¿Quién puede ver hasta allí? Y yo era rechazado lejos del esplendor de Tu mirada. Tú eres la Verdad que preside todas las cosas. Y mi insaciable avaricia no quería perderte; quería poseer la mentira junto contigo. Así, el mentiroso no quiere que la verdad le sea desconocida. Por tanto, te había perdido, porque no toleras que te posean sin repudiar la herencia de la mentira.