Arrebato del corazón ante Dios.
Te amé tarde, belleza tan antigua y tan nueva, te amé tarde. ¡Pero cómo! Tú estabas dentro de mí, y yo fuera de mí mismo; y era fuera donde te buscaba; y con mi fealdad perseguía la belleza de Tus criaturas. Tú estabas conmigo, y yo no estaba contigo; retenido lejos de Ti por todo lo que sin Ti no sería más que nada. Tú me llamas, y he aquí que Tu grito fuerza la sordera de mi oído; Tu esplendor resplandece, y ahuyenta mi ceguera; respiro Tu perfume, y he aquí que suspiro por Ti; te he gustado, y he aquí que me consume el hambre y la sed; me has tocado, y ardo de deseo de Tu paz.
Te amé tarde, belleza tan antigua y tan nueva, te amé tarde. ¡Pero cómo! Tú estabas dentro de mí, y yo fuera de mí mismo; y era fuera donde te buscaba; y con mi fealdad perseguía la belleza de Tus criaturas. Tú estabas conmigo, y yo no estaba contigo; retenido lejos de Ti por todo lo que sin Ti no sería más que nada. Tú me llamas, y he aquí que Tu grito fuerza la sordera de mi oído; Tu esplendor resplandece, y ahuyenta mi ceguera; respiro Tu perfume, y he aquí que suspiro por Ti; te he gustado, y he aquí que me consume el hambre y la sed; me has tocado, y ardo de deseo de Tu paz.