Desórdenes de mi juventud.
Quiero recordar mis impurezas pasadas y las corrupciones carnales de mi alma, no porque las ame, sino para amarte, Dios mío. Por amor a Tu amor vuelvo sobre mis caminos infames con la amargura de mi recuerdo, para saborear Tu dulzura, ¡oh Delicias verdaderas, Bienaventuranza y Seguridad de las delicias, que recoges en Ti todas las potencias de mi ser, dispersas en mil vanidades lejos de Ti, mi centro único! Porque desde mi adolescencia ardía en deseos de saciarme de bajos placeres; y no me avergoncé de prodigar la savia de mi vida en innumerables y tenebrosos amores; y mi belleza se marchitó, y no fui más que podredumbre a Tus ojos, mientras me complacía en mí mismo y deseaba agradar a los ojos de los hombres.
Quiero recordar mis impurezas pasadas y las corrupciones carnales de mi alma, no porque las ame, sino para amarte, Dios mío. Por amor a Tu amor vuelvo sobre mis caminos infames con la amargura de mi recuerdo, para saborear Tu dulzura, ¡oh Delicias verdaderas, Bienaventuranza y Seguridad de las delicias, que recoges en Ti todas las potencias de mi ser, dispersas en mil vanidades lejos de Ti, mi centro único! Porque desde mi adolescencia ardía en deseos de saciarme de bajos placeres; y no me avergoncé de prodigar la savia de mi vida en innumerables y tenebrosos amores; y mi belleza se marchitó, y no fui más que podredumbre a Tus ojos, mientras me complacía en mí mismo y deseaba agradar a los ojos de los hombres.