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Extracto
Es Tu don, es Tu Espíritu quien enciende, quien hace volátil nuestro corazón. Nos inflama y nos eleva. Subimos por la escala del alma, cantando el cántico de los grados. Es el fuego del amor, es Tu fuego divino el que nos consume y nos arrebata al centro de la paz, al seno de Jerusalén; y encuentro mi alegría en esta feliz promesa: «Iremos a la casa del Señor».
Fuente Confesiones, libro decimotercero, capítulo IX, §1 · 📖 Leer el pasaje completo
✨ Para meditar hoy
Según san Agustín, el amor es como un fuego que el Espíritu de Dios enciende en nosotros: nos levanta y nos hace subir, peldaño a peldaño, como los peregrinos que cantaban los «cánticos de las subidas» al subir a Jerusalén, la ciudad de la paz. Hoy, elige un «peldaño» que subir (un perdón, un servicio, un momento de oración) y súbelo con alegría.
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