El Buddha dijo: «Los actos de todos los seres vivos se vuelven malos por causa de diez cosas y, al evitar estas diez cosas, se vuelven buenos. Hay tres males del cuerpo, cuatro males de la lengua y tres males de la mente.
«Los males del cuerpo son matar, robar y cometer adulterio; los de la lengua, mentir, calumniar, insultar y hablar en vano; los de la mente, la codicia, el odio y el error.
«Les exhorto a evitar los diez males:
«I. No maten, sino respeten la vida.
«II. No roben ni despojen a nadie; más bien, ayuden a cada persona a disfrutar del fruto de su trabajo.
«III. Absténganse de toda impureza y lleven una vida casta.
«IV. No mientan, sino sean veraces. Digan la verdad con discernimiento, sin temor y con benevolencia.
«V. No inventen calumnias ni las repitan. No critiquen, sino busquen las buenas cualidades de sus semejantes, para que puedan defenderlos con sinceridad de sus enemigos.
«VI. No juren, sino hablen con decoro y dignidad.
«VII. No pierdan el tiempo en charlas ociosas; hablen con buen criterio o guarden silencio.
«VIII. No codicien ni envidien a nadie, sino alégrense de la fortuna ajena.
«IX. Purifiquen su corazón de la malevolencia y no alberguen odio alguno, ni siquiera hacia sus enemigos; más bien, abracen a todos los seres vivos con benevolencia.
«X. Liberen su mente de la ignorancia y esfuércense por aprender la verdad, sobre todo en lo que respecta a la única cosa necesaria, no sea que caigan presa del escepticismo o del error. El escepticismo los volverá indiferentes y el error los extraviará, de modo que no encontrarán el noble camino que conduce a la vida eterna.»
«Los males del cuerpo son matar, robar y cometer adulterio; los de la lengua, mentir, calumniar, insultar y hablar en vano; los de la mente, la codicia, el odio y el error.
«Les exhorto a evitar los diez males:
«I. No maten, sino respeten la vida.
«II. No roben ni despojen a nadie; más bien, ayuden a cada persona a disfrutar del fruto de su trabajo.
«III. Absténganse de toda impureza y lleven una vida casta.
«IV. No mientan, sino sean veraces. Digan la verdad con discernimiento, sin temor y con benevolencia.
«V. No inventen calumnias ni las repitan. No critiquen, sino busquen las buenas cualidades de sus semejantes, para que puedan defenderlos con sinceridad de sus enemigos.
«VI. No juren, sino hablen con decoro y dignidad.
«VII. No pierdan el tiempo en charlas ociosas; hablen con buen criterio o guarden silencio.
«VIII. No codicien ni envidien a nadie, sino alégrense de la fortuna ajena.
«IX. Purifiquen su corazón de la malevolencia y no alberguen odio alguno, ni siquiera hacia sus enemigos; más bien, abracen a todos los seres vivos con benevolencia.
«X. Liberen su mente de la ignorancia y esfuércense por aprender la verdad, sobre todo en lo que respecta a la única cosa necesaria, no sea que caigan presa del escepticismo o del error. El escepticismo los volverá indiferentes y el error los extraviará, de modo que no encontrarán el noble camino que conduce a la vida eterna.»