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Extracto
En una aldea de cien casas, solo ardía una lámpara. Entonces un vecino vino con su lámpara y la encendió en la primera; del mismo modo, la luz se transmitió de casa en casa y la claridad de la aldea aumentó. Así, la luz de la religión puede difundirse sin quitarle nada a quien la comunica. Que también se difunda la dicha de tu ofrenda. Compártela.
Fuente El Evangelio de Buda, LXXI, §1 · 📖 Leer el pasaje completo
✨ Para meditar hoy
Según el Evangelio de Buda, un monje errante (un samana) explica, con la imagen de una lámpara encendida de casa en casa, que la alegría de un don crece cuando se comparte, sin quitarle nada a quien la transmite. Hoy, comparte con alguien una alegría, un descubrimiento o una buena noticia que hayas recibido, como una lámpara enciende a otra.
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