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Lección 331

No hay conflicto, pues mi voluntad es la Tuya.

¡Qué necio es, Padre, creer que Tu Hijo podría causarse sufrimiento a sí mismo! ¿Podría trazar un plan para su condenación y quedar sin un camino seguro hacia su liberación? Tú me amas, Padre. Nunca podrías dejarme desolado, muriendo en un mundo de dolor y crueldad. ¿Cómo podría pensar que el Amor se ha abandonado a Sí Mismo? No hay más voluntad que la Voluntad del Amor. El miedo es un sueño y no tiene voluntad que pueda estar en conflicto con la Tuya. El conflicto es sueño, y la paz es despertar. La muerte es ilusión; la vida es verdad eterna. No hay oposición a Tu Voluntad. No hay conflicto, pues mi voluntad es la Tuya.

El perdón nos muestra que la Voluntad de Dios es Una, y que la compartimos. Contemplemos hoy las santas visiones que el perdón nos muestra, para que podamos hallar la paz de Dios. Amén.

✨ Resumen y puesta en práctica

No hay conflicto, pues tu voluntad es la de Dios: la paz te espera.

¡Qué insensato es creer que el Hijo de Dios podría causarse sufrimiento! ¿Podría hacer un plan para su condenación y quedar sin camino de liberación? Dios te ama, nunca podría dejarte desesperado en un mundo de dolor. ¿Cómo podrías pensar que el Amor se ha abandonado a Sí mismo? No hay más voluntad que la Voluntad del Amor. El miedo es un sueño y no tiene voluntad que pueda estar en conflicto con la Tuya.

La verdad central es que el conflicto es una ilusión. No existe realmente. Es un sueño que tienes, una pesadilla donde crees estar desgarrado entre dos voluntades opuestas. Pero solo hay una Voluntad, la de Dios, y es también la tuya. Cuando despiertas de este sueño, el conflicto desaparece. La paz no es la resolución del conflicto; es la comprensión de que el conflicto nunca existió. El perdón es el despertar de este sueño.

Esta lección es la cumbre de toda la enseñanza sobre la voluntad. Has aprendido que los deseos conflictivos no pueden ser tu voluntad, que tu voluntad es una con la de Dios. Aquí te das cuenta de que esta unidad hace imposible el conflicto. Las lecciones anteriores te guiaron paso a paso fuera del conflicto. Ahora contemplas la ausencia total de conflicto. El perdón te muestra que la Voluntad de Dios es Una y que la compartes. Es la paz de Dios.

Para experimentar esta verdad, cada vez que se presente hoy un conflicto interior, detente y di: "No hay conflicto, pues mi voluntad es la Tuya." No busques resolver el conflicto; entrégaselo simplemente a Dios. Mira cómo se disuelve en la luz de la verdad. Verás que detrás de cada conflicto aparente hay una unidad que te espera. Las oposiciones que percibías no eran más que ilusiones. En verdad, solo hay un Amor, una Voluntad, una Paz.

No hay conflicto. Solo hay la paz de Dios, que es también tu paz. Despierta a esta verdad.

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