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Lección 292

Un final feliz para todas las cosas es seguro.

Las promesas de Dios no hacen excepciones. Y Él garantiza que solo la alegría puede ser el resultado final que se halle para todo. Sin embargo, depende de nosotros cuándo se alcanza esto; cuánto tiempo dejamos que una voluntad ajena parezca oponerse a la Suya. Y mientras pensemos que esta voluntad es real, no hallaremos el fin que Él ha dispuesto como resultado de todos los problemas que percibimos, todas las pruebas que vemos y toda situación que encontramos. Sin embargo, el final es seguro. Pues la Voluntad de Dios se cumple en la tierra y en el Cielo. Buscaremos y hallaremos según Su Voluntad, Que garantiza que nuestra voluntad se cumpla.

Te damos gracias, Padre, por Tu garantía de que al final solo habrá resultados felices. Ayúdanos a no interferir y así retrasar los finales felices que nos has prometido para cada problema que podamos percibir; para cada prueba que pensemos que aún debemos afrontar.

✨ Resumen y puesta en práctica

Un resultado feliz para todas las cosas es seguro.

Después de haber saboreado la paz de Cristo (lección 291), esta lección te ofrece una certeza absoluta para el futuro. En el currículo, es una declaración de confianza inquebrantable. Las promesas de Dios no hacen excepciones. Él garantiza que solo la alegría puede ser el resultado final de cada cosa. Ahora bien, el momento en que esto se alcanza depende de ti: cuánto tiempo dejes que una voluntad extraña parezca oponerse a la Suya. Pero el fin es cierto. La Voluntad de Dios se hace en la tierra y en el Cielo.

La idea central es que buscarás y encontrarás conforme a la Voluntad de Dios, que garantiza que tu voluntad se cumple. El final feliz está garantizado para cada problema, cada prueba, cada situación. Agradeces a Dios esta garantía y Le pides que te ayude a no interferir. Porque eres tú, con tu duda y tu miedo, quien retrasa el final feliz. Pero llegará. Es inevitable, porque Dios lo ha prometido.

Esta lección se apoya en la anterior (calma y paz) y prepara las lecciones 293-295 sobre el fin del miedo, la neutralidad del cuerpo y la visión del Espíritu Santo. Hace eco de la lección 279 (la libertad te es prometida ahora) y de la lección 286 (no tienes nada que hacer). La certeza del resultado feliz permite atravesar las dificultades con una confianza serena, sabiendo que, pase lo que pase, el final ya está escrito en el amor de Dios.

Para vivir esta lección hoy, cuando una situación te parezca difícil o incierta, recuerda: "Un resultado feliz para esto es seguro." No te concentres en cómo se va a manifestar: confía. Di: "Padre, Te agradezco que el final feliz ya esté garantizado. Ayúdame a no interferir con Tu promesa." Suelta la necesidad de controlar el resultado. La paz que sentirás al soltar es la prueba de que el final feliz ya está en camino.

Pase lo que pase hoy, atravieses lo que atravieses, recuerda: el final ya está escrito. Y ese final es feliz. Lo es porque Dios así lo quiso, y nada puede oponerse a Su Voluntad.

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