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Lección 108

Dar y recibir son uno en la verdad.

La visión depende de la idea de hoy. La luz está en ella, pues reconcilia todos los aparentes opuestos. ¿Y qué es la luz sino la resolución, nacida de la paz, de todos tus conflictos y pensamientos equivocados en un solo concepto que es totalmente verdadero? Incluso ese concepto desaparecerá, porque el Pensamiento que hay detrás de él aparecerá en su lugar. Y ahora estamos en paz para siempre, pues el sueño ha terminado.

La verdadera luz que hace posible la verdadera visión no es la luz que contemplan los ojos del cuerpo. Es un estado mental que se ha unificado tanto que la oscuridad no puede percibirse en absoluto. Y así lo que es igual se ve como uno, mientras que lo que no es igual permanece inadvertido, pues no está ahí.

Esta es la luz que no muestra opuestos, y la visión, siendo sanada, tiene poder para sanar. Esta es la luz que lleva tu paz mental a otras mentes, para compartirla y alegrarse de que sean una contigo y consigo mismas. Esta es la luz que sana porque trae una percepción única, basada en un solo marco de referencia del que surge un solo significado.

Aquí dar y recibir se ven como aspectos diferentes de un solo Pensamiento cuya verdad no depende de cuál se vea primero, ni de cuál parezca estar en segundo lugar. Aquí se entiende que ambos ocurren juntos, para que el Pensamiento permanezca completo. Y en esta comprensión está la base sobre la cual todos los opuestos se reconcilian, porque son percibidos desde el mismo marco de referencia que unifica este Pensamiento.

Un pensamiento, completamente unificado, servirá para unificar todo pensamiento. Es lo mismo que decir que una corrección bastará para toda corrección, o que perdonar totalmente a un hermano es suficiente para traer la salvación a todas las mentes. Pues estos son solo algunos casos especiales de una ley que rige toda clase de aprendizaje, si este es dirigido por Aquel que conoce la verdad.

Aprender que dar y recibir son lo mismo tiene una utilidad especial, porque puede probarse con tanta facilidad y verse como verdadero. Y cuando este caso especial haya demostrado que siempre funciona en toda circunstancia en que se pone a prueba, el pensamiento que hay detrás podrá generalizarse a otras áreas de duda y de visión doble. Y desde ahí se extenderá, y por fin llegará al único Pensamiento que subyace a todos ellos.

Hoy practicamos con el caso especial de dar y recibir. Usaremos esta sencilla lección en lo evidente porque tiene resultados que no podemos dejar de ver. Dar es recibir. Hoy intentaremos ofrecer paz a todos, y ver con qué rapidez la paz vuelve a nosotros. La luz es tranquilidad, y en esa paz se nos da la visión, y podemos ver.

Así comenzamos los períodos de práctica con la instrucción de hoy, y decimos:

Dar y recibir son uno en la verdad.

Recibiré lo que estoy dando ahora.

Luego cierra los ojos, y durante cinco minutos piensa en lo que ofrecerías a todos para que fuera tuyo. Podrías decir, por ejemplo:

A todos ofrezco quietud.

A todos ofrezco paz mental.

A todos ofrezco gentileza.

Di cada una lentamente, y luego haz una pausa, esperando recibir el don que diste, y te llegará en la medida en que lo diste. Descubrirás que obtienes un retorno exacto, pues es lo que pediste. Podría ser útil también pensar en una persona a quien dar tus dones. Esa persona representa a los demás, y a través de ella das a todos.

Nuestra lección tan sencilla de hoy te enseñará mucho. El efecto y la causa se comprenderán mucho mejor a partir de ahora, y progresaremos mucho más rápido. Piensa en los ejercicios de hoy como avances rápidos en tu aprendizaje, hechos aún más rápidos y seguros cada vez que dices:

Dar y recibir son uno en la verdad.

✨ Resumen y puesta en práctica

« Dar y recibir son uno en verdad. » La visión depende de esta idea. La luz está en ella, pues reconcilia todos los aparentes opuestos. ¿Y qué es la luz, sino la resolución de todos los conflictos y de todos los pensamientos erróneos en un único concepto enteramente verdadero? La verdadera luz que hace posible la verdadera visión es un estado mental tan unificado que las tinieblas no pueden ser percibidas en absoluto. Lo que es lo mismo se ve como uno.

En este estado, dar y recibir se ven como aspectos diferentes de un mismo Pensamiento. Ambos se producen juntos para que el Pensamiento permanezca completo. Esta comprensión forma la base sobre la que todos los opuestos se reconcilian. Un solo pensamiento completamente unificado sirve para unificar todo pensamiento. Una sola corrección basta para toda corrección. Perdonar enteramente a un hermano trae la salvación a todas las mentes, porque no son más que casos particulares de un único principio.

La lección 107 anunció que la verdad lo corrige todo. La lección 108 revela cómo: reconciliando los opuestos, en particular dar y recibir. La lección 109 te invita a descansar en Dios, y la lección 110 cierra el ciclo. Tras esta lección, los repasos 111-120 consolidarán todo el recorrido de las lecciones 91-110. Esta lección 108 es la llave que abre la puerta de la percepción unificada.

Hoy, practica dando y recibiendo conscientemente. Cuando des algo (una sonrisa, una ayuda, una palabra amable), advierte que recibes al mismo tiempo. No pierdes nada al dar. De hecho, recibes más. Del mismo modo, cuando recibas (un cumplido, una ayuda, un amor), advierte que también das al recibir. Di: « Dar y recibir son uno en verdad. » Si te cuesta perdonar a alguien, recuerda: al dar el perdón, también lo recibes.

Dar y recibir son el mismo gesto. Al dar la paz, la recibes. Al recibir el amor, lo das.

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