Lo que está en calma es fácil de mantener; lo que aún no ha aparecido es fácil de prevenir; lo que es débil es fácil de quebrar; lo que es pequeño es fácil de dispersar.
Detengan el mal antes de que exista; calmen el desorden antes de que estalle.
Un árbol de gran circunferencia nació de una raíz tan fina como un cabello; una torre de nueve pisos surgió de un puñado de tierra; ¡un viaje de mil lis comenzó con un paso!
Quien actúa fracasa; quien se aferra a algo lo pierde.
De ahí que el Santo no actúe y, por eso, no fracase.
No se aferra a nada y, por eso, no pierde nada.
Cuando el pueblo hace algo, siempre fracasa justo en el momento de tener éxito.
Presten tanta atención al final como al comienzo, y entonces nunca fracasarán.
De ahí que el Santo haga consistir sus deseos en la ausencia de todo deseo. No estima los bienes difíciles de adquirir.
Hace consistir su estudio en la ausencia de todo estudio, y se protege de las faltas de los demás hombres.
No se atreve a actuar, a fin de ayudar a todos los seres a seguir su naturaleza.
Detengan el mal antes de que exista; calmen el desorden antes de que estalle.
Un árbol de gran circunferencia nació de una raíz tan fina como un cabello; una torre de nueve pisos surgió de un puñado de tierra; ¡un viaje de mil lis comenzó con un paso!
Quien actúa fracasa; quien se aferra a algo lo pierde.
De ahí que el Santo no actúe y, por eso, no fracase.
No se aferra a nada y, por eso, no pierde nada.
Cuando el pueblo hace algo, siempre fracasa justo en el momento de tener éxito.
Presten tanta atención al final como al comienzo, y entonces nunca fracasarán.
De ahí que el Santo haga consistir sus deseos en la ausencia de todo deseo. No estima los bienes difíciles de adquirir.
Hace consistir su estudio en la ausencia de todo estudio, y se protege de las faltas de los demás hombres.
No se atreve a actuar, a fin de ayudar a todos los seres a seguir su naturaleza.