Quien se dedica al estudio aumenta cada día (sus conocimientos).
Quien se dedica al Tao disminuye cada día (sus pasiones).
Las disminuye y las disminuye sin cesar hasta llegar al no-actuar.
En cuanto practica el no-actuar, no hay nada que le sea imposible.
Siempre es mediante el no-actuar como se llega a ser dueño del imperio.
Quien gusta de actuar es incapaz de llegar a ser dueño del imperio.
Quien se dedica al Tao disminuye cada día (sus pasiones).
Las disminuye y las disminuye sin cesar hasta llegar al no-actuar.
En cuanto practica el no-actuar, no hay nada que le sea imposible.
Siempre es mediante el no-actuar como se llega a ser dueño del imperio.
Quien gusta de actuar es incapaz de llegar a ser dueño del imperio.