El Tao es eterno y no tiene nombre.
Aunque por naturaleza sea pequeño, el mundo entero no podría someterlo.
Si los vasallos y los reyes pueden conservarlo, todos los seres vendrán espontáneamente a someterse a ellos.
El cielo y la tierra se unirán para hacer descender un dulce rocío, y los pueblos se pacificarán por sí mismos, sin que nadie se lo ordene.
En cuanto el Tao se dividió, tuvo un nombre.
Una vez establecido este nombre, es preciso saber contenerse.
Quien sabe contenerse nunca perece.
El Tao está difundido por el universo.
(Todos los seres regresan a él) como los ríos y los arroyos de las montañas regresan a los grandes ríos y a los mares.
Aunque por naturaleza sea pequeño, el mundo entero no podría someterlo.
Si los vasallos y los reyes pueden conservarlo, todos los seres vendrán espontáneamente a someterse a ellos.
El cielo y la tierra se unirán para hacer descender un dulce rocío, y los pueblos se pacificarán por sí mismos, sin que nadie se lo ordene.
En cuanto el Tao se dividió, tuvo un nombre.
Una vez establecido este nombre, es preciso saber contenerse.
Quien sabe contenerse nunca perece.
El Tao está difundido por el universo.
(Todos los seres regresan a él) como los ríos y los arroyos de las montañas regresan a los grandes ríos y a los mares.