Lo que está incompleto se vuelve entero.
Lo que está torcido se vuelve recto.
Lo que está hueco se vuelve lleno.
Lo que está gastado se vuelve nuevo.
Con pocos (deseos) se adquiere el Tao; con muchos (deseos) uno se extravía.
De ahí que el hombre santo conserve la Unidad (el Tao), y sea el modelo del mundo.
No se pone en evidencia, por eso brilla.
No se aprueba a sí mismo, por eso resplandece.
No se jacta, por eso tiene mérito.
No se glorifica, por eso está por encima de los demás.
No lucha, por eso no hay nadie en el imperio que pueda luchar contra él.
El axioma de los antiguos: «Lo que está incompleto se vuelve entero», ¿era una expresión vacía de sentido?
Cuando el hombre llega a ser verdaderamente perfecto, (el mundo) viene a someterse a él.
Lo que está torcido se vuelve recto.
Lo que está hueco se vuelve lleno.
Lo que está gastado se vuelve nuevo.
Con pocos (deseos) se adquiere el Tao; con muchos (deseos) uno se extravía.
De ahí que el hombre santo conserve la Unidad (el Tao), y sea el modelo del mundo.
No se pone en evidencia, por eso brilla.
No se aprueba a sí mismo, por eso resplandece.
No se jacta, por eso tiene mérito.
No se glorifica, por eso está por encima de los demás.
No lucha, por eso no hay nadie en el imperio que pueda luchar contra él.
El axioma de los antiguos: «Lo que está incompleto se vuelve entero», ¿era una expresión vacía de sentido?
Cuando el hombre llega a ser verdaderamente perfecto, (el mundo) viene a someterse a él.