En el mundo, cuando todos los hombres supieron apreciar la belleza (moral), entonces apareció la fealdad (del vicio).
Cuando todos los hombres supieron apreciar el bien, entonces apareció el mal.
Por eso el ser y el no ser nacen uno del otro.
Lo difícil y lo fácil se producen mutuamente.
Lo largo y lo corto se dan mutuamente su forma.
Lo alto y lo bajo muestran mutuamente su desigualdad.
Los tonos y la voz armonizan mutuamente.
La anterioridad y la posterioridad son consecuencia una de otra.
De ahí que el hombre santo haga del no actuar su ocupación.
Hace consistir sus instrucciones en el silencio.
Entonces todos los seres se ponen en movimiento, y Él no les niega nada.
Los produce y no se los apropia.
Los perfecciona y no cuenta con ellos.
Cumplidos sus méritos, no se apega a ellos.
No se apega a sus méritos; por eso ellos no lo abandonan.
Cuando todos los hombres supieron apreciar el bien, entonces apareció el mal.
Por eso el ser y el no ser nacen uno del otro.
Lo difícil y lo fácil se producen mutuamente.
Lo largo y lo corto se dan mutuamente su forma.
Lo alto y lo bajo muestran mutuamente su desigualdad.
Los tonos y la voz armonizan mutuamente.
La anterioridad y la posterioridad son consecuencia una de otra.
De ahí que el hombre santo haga del no actuar su ocupación.
Hace consistir sus instrucciones en el silencio.
Entonces todos los seres se ponen en movimiento, y Él no les niega nada.
Los produce y no se los apropia.
Los perfecciona y no cuenta con ellos.
Cumplidos sus méritos, no se apega a ellos.
No se apega a sus méritos; por eso ellos no lo abandonan.