Quien ha llegado al colmo del vacío conserva firmemente la quietud.
Los diez mil seres nacen juntos; después los veo regresar.
Tras haber florecido, cada uno de ellos vuelve a su origen.
Volver a su origen se llama estar en reposo.
Estar en reposo se llama volver a la vida.
Volver a la vida se llama ser constante.
Saber ser constante se llama estar iluminado.
Quien no sabe ser constante se entrega al desorden y atrae sobre sí desgracias.
Quien sabe ser constante tiene un alma amplia.
Quien tiene un alma amplia es justo.
Quien es justo se convierte en rey.
Quien es rey se asocia con el Cielo.
Quien se asocia con el Cielo imita el Tao.
Quien imita el Tao subsiste largo tiempo; hasta el fin de su vida, no está expuesto a ningún peligro.
Los diez mil seres nacen juntos; después los veo regresar.
Tras haber florecido, cada uno de ellos vuelve a su origen.
Volver a su origen se llama estar en reposo.
Estar en reposo se llama volver a la vida.
Volver a la vida se llama ser constante.
Saber ser constante se llama estar iluminado.
Quien no sabe ser constante se entrega al desorden y atrae sobre sí desgracias.
Quien sabe ser constante tiene un alma amplia.
Quien tiene un alma amplia es justo.
Quien es justo se convierte en rey.
Quien es rey se asocia con el Cielo.
Quien se asocia con el Cielo imita el Tao.
Quien imita el Tao subsiste largo tiempo; hasta el fin de su vida, no está expuesto a ningún peligro.