Los cinco colores embotan la vista del hombre.
Las cinco notas (musicales) embotan el oído del hombre.
Los cinco sabores embotan el gusto del hombre.
Las carreras violentas y la práctica de la caza extravían el corazón del hombre.
Los bienes difíciles de adquirir impulsan al hombre a realizar actos que lo perjudican.
De ahí que el hombre santo se ocupe de su interior y no de sus ojos.
Por eso renuncia a esto y adopta aquello.
Las cinco notas (musicales) embotan el oído del hombre.
Los cinco sabores embotan el gusto del hombre.
Las carreras violentas y la práctica de la caza extravían el corazón del hombre.
Los bienes difíciles de adquirir impulsan al hombre a realizar actos que lo perjudican.
De ahí que el hombre santo se ocupe de su interior y no de sus ojos.
Por eso renuncia a esto y adopta aquello.