Tamaño del texto
Extracto
Todas las mañanas, iba a la orilla del mar para saludarlas, y las gaviotas bajaban por centenares para jugar con él. Un día, el padre del joven le dijo: Puesto que las gaviotas son tan familiares contigo, toma algunas y tráemelas, para que yo también pueda jugar con ellas. ... Al día siguiente, el joven fue a la playa como de costumbre, pero con la secreta intención de obedecer a su padre. Su exterior traicionó su interior. Las gaviotas desconfiaron. Revolotearon en el aire sobre su cabeza, pero ninguna bajó.
Fuente Lie-tzeu, capítulo 2, J-K · 📖 Leer el pasaje completo
✨ Para meditar hoy
Según Lie-tsé, las gaviotas acudían por centenares a jugar con un joven de corazón sencillo, pero el día en que llegó con la intención secreta de atrapar algunas para su padre, ninguna bajó: los seres perciben lo que habita en nuestro corazón. Hoy, acércate a cada persona sin segundas intenciones, sin buscar sacar algo de ella, y observa cómo la confianza llega por sí sola.
Recibir cada día una lección de esta enseñanza por correo o Telegram
Me inscribo gratis →