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Extracto
El Tao practica constantemente la no-acción y sin embargo no hay nada que no haga. Si los reyes y los vasallos pueden conservarlo, todos los seres se convertirán. Si, una vez convertidos, todavía quieren ponerse en movimiento, los contendré con ayuda del ser simple que no tiene nombre. Al ser simple que no tiene nombre, ni siquiera hay que desearlo. La ausencia de deseos procura la quietud.
Fuente Tao Te King, capítulo 37 · 📖 Leer el pasaje completo
✨ Para meditar hoy
Según Lao-tsé, el Tao nunca actúa con esfuerzo y, sin embargo, todo se cumple por Él; quien permanece sencillo y deja de desearlo todo encuentra la quietud, y las cosas se ordenan por sí mismas. Hoy, cuando te asalte un deseo urgente (comprar, comprobar, conseguir), espera unas cuantas respiraciones antes de actuar y saborea la calma que regresa.
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