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Extracto
Para el hombre perdido en las estepas del norte, que vive entre hierbas y animales salvajes, oír los pasos de un hombre es una dicha; y mucho más cuando ese hombre es un amigo, un hermano, con quien pueda conversar de corazón a corazón.
Fuente Tchoang-tzeu, capítulo 24, A · 📖 Leer el pasaje completo
✨ Para meditar hoy
Según Chuang-tsé, para quien vive solo y perdido, el simple ruido de unos pasos humanos es una dicha, y más aún la voz de un amigo o de un hermano con quien hablar de corazón a corazón. Hoy, piensa en alguien que quizá esté aislado (un vecino, un familiar mayor, un amigo lejano) y hazle oír tu voz con una llamada o una visita.
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