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Taoísmo
Lección 132

Sencillo y apacible, no criticaba a nadie.

Extracto

El viejo T’ai-cheu no era tan astuto. Dormía tranquilo y permanecía despierto sin preocupaciones. No se consideraba más que un caballo o un buey. Sencillo y apacible, no criticaba a nadie.

Fuente Tchoang-tzeu, capítulo 7, A · 📖 Leer el pasaje completo

✨ Para meditar hoy

Según Chuang-tsé, el sabio T’ai-cheu vivía sin pretensiones: dormía en paz, velaba sin preocupaciones, no se creía superior a los animales y no juzgaba a nadie. Hoy, cada vez que te venga a la mente una crítica, sustitúyela por una mirada sencilla y benévola sobre la persona.

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