Quien es humilde ante Dios debe ser afable y modesto en todos los asuntos del mundo, tanto en lo que se ve como en lo que está oculto, en sus palabras como en sus actos, en sus actividades corporales como cuando descansa; y lo que tiene en el corazón y en la mente no debe contradecir lo que muestra de sí. Todos sus actos deben ser bien meditados y apropiados, uniformes, mesurados y constantes, y tender a la humildad y al rebajamiento, tanto ante Dios como ante los hombres… Y nuestros sabios dicen: «Sé humilde de espíritu ante todo hombre».
Judaísmo
Los Deberes del corazón, Humildad y sinceridad constantes
Fuente Bahya ibn Paquda, The Duties of the Heart, trans. Edwin Collins (1909), archive.org dutiesofheart01bahy (OCR corrigé) — traduction I Choose Peace depuis l’anglais — traducción I Choose Peace desde el francés · Índice