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Extracto
La forma admirable del orgullo es aquella en la que el sabio se enorgullece de su sabiduría, y el justo, de sus obras, reconociendo al mismo tiempo en ellas la inmensa benevolencia del Creador y alegrándose por esos dones. Tal orgullo respecto de esos dones lo impulsará entonces a desarrollarlos y a hacer buen uso de ellos, a ser humilde con todos los que lo rodean, a alegrarse con sus compañeros, a desear ardientemente su gloria, a cubrir sus faltas, a elogiarlos, a amarlos, a alegrarse de su felicidad y a velar por su honor. Entonces también sus propias buenas acciones le parecerán tan pequeñas que se esforzará sin cesar por aumentarlas. Será humilde, pues sentirá que es incapaz de realizar plenamente su ideal respecto de ellos, y estará lleno de gratitud hacia Dios por haberle concedido esas cualidades preciosas. Tal orgullo favorece la humildad, no la perjudica.
Fuente Los Deberes del corazón, El orgullo compatible con la humildad, §3 · 📖 Leer el pasaje completo
✨ Para meditar hoy
Según Bahya ibn Paquda, sabio judío de la Edad Media y autor de Los deberes del corazón, existe un buen orgullo: alegrarse de los propios talentos reconociéndolos como dones de Dios; ese orgullo vuelve humilde y agradecido, y lleva a alegrarse de la felicidad de los demás y a velar por su honor. Hoy, nombra un talento que hayas recibido, da gracias por él y ponlo al servicio de una persona, alegrándote de sus propios logros.
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