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Extracto
El hombre rico que pone su confianza en Dios no considerará que su riqueza sea un obstáculo para su fe, pues no pone su confianza en ella, que a sus ojos no es más que un depósito confiado por un tiempo limitado para que le dé diversos usos determinados.
Fuente Los Deberes del corazón, La confianza en Dios, §3 · 📖 Leer el pasaje completo
✨ Para meditar hoy
Según Bahya ibn Paquda, quien confía en Dios no se apoya en su riqueza: la considera un depósito que se le confía por un tiempo para emplearlo en buenos fines. Hoy, mira uno de tus bienes —tu dinero, tu tiempo, un objeto— como un préstamo, y pregúntate a qué bien podrías confiar una parte de él.
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