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Extracto
¡Bendito sea el Señor Dios, el Dios de Israel, el único que realiza maravillas! ¡Bendito sea para siempre Su glorioso nombre! ¡Que toda la tierra se llene de Su majestad! ¡Amén y Amén!
Fuente Salmos 72:18-20 · 📖 Leer el pasaje completo
✨ Para meditar hoy
Según el salmista, las oraciones de David terminan con un deseo inmenso: que toda la tierra se llene de la majestad de Dios, el único que realiza maravillas. Hoy, en tres momentos del día —ante un paisaje, un rostro, un gesto—, detente para reconocer un reflejo de esa majestad y di interiormente: «Amén».
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