1. Se preguntan
2. Por la GRAN NOTICIA (de la resurrección)
3. Que es objeto de sus controversias.
4. Sin duda, la sabrán;
5. Sí, la sabrán.
6. ¿Acaso no hemos dispuesto la tierra como un lecho,
7. Y las montañas como estacas?
8. Los hemos creado.
9. Hemos dispuesto el descanso de ustedes en su sueño.
10. Les hemos dado la noche como manto.
11. Hemos dispuesto el día como medio para vivir.
12. Hemos construido sobre sus cabezas siete cielos sólidos.
13. Hemos colgado en ellos una lámpara luminosa.
14. Hacemos descender de las nubes agua en abundancia,
15. Para hacer germinar con ella el grano y las plantas,
16. Y jardines plantados de árboles.
17. El día de la decisión es un plazo fijado de antemano.
18. Un día sonará la trompeta y ustedes vendrán en multitud.
19. El cielo se abrirá y presentará numerosas puertas.
20. Las montañas serán puestas en movimiento y parecerán un espejismo.
21. La gehena estará llena de trampas,
2. Por la GRAN NOTICIA (de la resurrección)
3. Que es objeto de sus controversias.
4. Sin duda, la sabrán;
5. Sí, la sabrán.
6. ¿Acaso no hemos dispuesto la tierra como un lecho,
7. Y las montañas como estacas?
8. Los hemos creado.
9. Hemos dispuesto el descanso de ustedes en su sueño.
10. Les hemos dado la noche como manto.
11. Hemos dispuesto el día como medio para vivir.
12. Hemos construido sobre sus cabezas siete cielos sólidos.
13. Hemos colgado en ellos una lámpara luminosa.
14. Hacemos descender de las nubes agua en abundancia,
15. Para hacer germinar con ella el grano y las plantas,
16. Y jardines plantados de árboles.
17. El día de la decisión es un plazo fijado de antemano.
18. Un día sonará la trompeta y ustedes vendrán en multitud.
19. El cielo se abrirá y presentará numerosas puertas.
20. Las montañas serán puestas en movimiento y parecerán un espejismo.
21. La gehena estará llena de trampas,
22. Retiro para los malvados,
23. En el que permanecerán durante siglos.
24. Allí no probarán el frescor de ninguna bebida,
25. salvo agua hirviendo y pus,
26. como recompensa acorde con sus obras;
27. pues nunca pensaron que habría que rendir cuentas,
28. y negaban Nuestros signos, tratándolos de mentiras.
29. Pero Nosotros hemos contado y registrado todo.
30. ¡Prueben, pues, su castigo! No haremos sino aumentar sus tormentos.
31. A quienes temen a Dios les está reservado un lugar de felicidad:
32. jardines y viñedos,
33. jóvenes de senos redondos y de la misma edad que ellos,
34. copas llenas.
35. Allí no oirán conversaciones frívolas ni mentiras.
36. Es una recompensa de tu Señor (suficiente),
37. del Señor de los cielos y de la tierra y de todo lo que hay entre ellos, el Clemente; pero no Le dirigirán la palabra.
38. El día en que el Espíritu y los ángeles estén alineados, nadie hablará, salvo aquel a quien el Misericordioso se lo permita y que no diga sino lo justo.
23. En el que permanecerán durante siglos.
24. Allí no probarán el frescor de ninguna bebida,
25. salvo agua hirviendo y pus,
26. como recompensa acorde con sus obras;
27. pues nunca pensaron que habría que rendir cuentas,
28. y negaban Nuestros signos, tratándolos de mentiras.
29. Pero Nosotros hemos contado y registrado todo.
30. ¡Prueben, pues, su castigo! No haremos sino aumentar sus tormentos.
31. A quienes temen a Dios les está reservado un lugar de felicidad:
32. jardines y viñedos,
33. jóvenes de senos redondos y de la misma edad que ellos,
34. copas llenas.
35. Allí no oirán conversaciones frívolas ni mentiras.
36. Es una recompensa de tu Señor (suficiente),
37. del Señor de los cielos y de la tierra y de todo lo que hay entre ellos, el Clemente; pero no Le dirigirán la palabra.
38. El día en que el Espíritu y los ángeles estén alineados, nadie hablará, salvo aquel a quien el Misericordioso se lo permita y que no diga sino lo justo.
39. Este día es un día ineludible; quien quiera, toma el camino que conduce a su Señor.
40. Te hemos advertido de la próxima llegada del suplicio,
41. El día en que el hombre verá las obras de sus manos, y en que el infiel exclamará: ¡Ojalá fuera polvo!
40. Te hemos advertido de la próxima llegada del suplicio,
41. El día en que el hombre verá las obras de sus manos, y en que el infiel exclamará: ¡Ojalá fuera polvo!