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Extracto
Cuando me vi hecho espina, busqué entonces el florecer de los dulces capullos de rosa; cuando me vi todo amargura, busqué entonces la celda de la dulce miel. Cuando me vi hecho veneno, bebí el torrente de la Vida como antídoto; cuando me vi como poso turbio, busqué entonces la clara espuma del vino. Cuando me vi hecho fruto agrio, capté el resplandor de los rayos del sol que madura; cuando me vi desfallecer sin fuerzas, busqué entonces la montaña donde sopla la brisa.
Fuente Rûmî, Divan (Hastie), Gazel 31 · 📖 Leer el pasaje completo
✨ Para meditar hoy
Según Rûmî, cada vez que se descubría espina, amargura o veneno, buscaba su contrario: la rosa, la miel, el agua de la Vida, la luz del sol; así nuestras carencias se convierten en un camino hacia la dulzura. Hoy, cuando notes en ti una dureza o una amargura, busca enseguida un gesto de dulzura que le responda: una palabra amable, una sonrisa, un momento de calma.
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