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Extracto
«Consuélame evocando Su nombre»: no existe remedio para su mal salvo el recuerdo. Dice dos veces «Consuélame», es decir, mediante mi recuerdo de Dios y mediante el recuerdo que Dios tiene de mí.
Fuente Tarjumân al-Ashwâq, Poema 20, commentary §1 · 📖 Leer el pasaje completo
✨ Para meditar hoy
Según Ibn Arabí, maestro sufí andalusí, no hay otro remedio para el mal del amante que el recuerdo: recordar a Dios y saber que Dios se acuerda de nosotros, pues, según el Corán, Dios se acuerda de quien se acuerda de Él. Hoy, en cada momento de cansancio, pronuncia suavemente el nombre de Dios y deja que este consuelo te responda.
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