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Extracto
Cuando el mundo entero se ha dormido, ¡Oh, vela en mí! Cuando los ojos cansados se cierran, vencidos por el sueño, ¡Oh, vela en mí! Cuando, en el cielo, todos los ojos velan, sin sueño, con una mirada estrellada, Haz de mis órbitas ciegas Tu morada de huésped, ¡Oh, vela en mí!
Fuente Rûmî, Divan (Hastie), Gazel 49 · 📖 Leer el pasaje completo
✨ Para meditar hoy
Según Rûmî, cuando el mundo se duerme y los ojos se cierran, el alma puede pedir a Dios que vele en ella y haga de ella Su morada, como un huésped que habita la casa. Esta noche, antes de dormirte, confía tu noche a Dios con estas sencillas palabras: «Vela en mí», y deja que tu corazón descanse en esa presencia.
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