Tamaño del texto
Extracto
Tal amor no se dirige a una forma exterior, sino al carácter interior. Incluso cuando queremos despertar en un niño el amor por alguien, no describimos la belleza exterior de esa persona, etc., sino sus cualidades interiores. Si aplicamos este principio al amor de Dios, veremos que solo Él merece verdaderamente nuestro amor, y que, si alguien no Lo ama, es porque no Lo conoce. Todo lo que amamos en alguien, lo amamos porque es un reflejo de Él.
Fuente La alquimia de la felicidad, Capítulo VIII, §4 · 📖 Leer el pasaje completo
✨ Para meditar hoy
Según Ghazâlî, el verdadero amor no se apega a la apariencia, sino a las cualidades interiores; y todo lo que amamos en alguien es un reflejo de Dios, el único que merece plenamente nuestro amor. Hoy, cuando aprecies una cualidad en una persona (su paciencia, su bondad, su rectitud), díselo, y da gracias a Dios en silencio por ese reflejo de Él.
Recibir cada día una lección de esta enseñanza por correo o Telegram
Me inscribo gratis →