Por fortuna, me he librado de esa multitud errante; cada una ha regresado con su madre. Me costó mucho sufrimiento cuidar de ellas; ahora me avergüenzo de esos deseos codiciosos. Cuando se extraviaban, yo era quien tenía que sufrir; debía pagar multas con mi salario. No podía estar tranquilo ni un solo instante; he soportado la miseria hasta hoy. Sus trucos eran innumerables; rompieron sus ataduras; no tengo tiempo ni ganas de contar la historia. Tuka ha confiado a Dios el cuidado de esas bestias.
Hinduismo
Tukaram, Poema 37
Fuente The Poems of Tukârâma, trad. J. Nelson Fraser et K. B. Marathe, 3 vol., 1909-1915, archive.org — traduction I Choose Peace depuis l’anglais — traducción I Choose Peace desde el francés · Índice