¡Cuelga hoy el columpio del amor! Cuelga el cuerpo y la mente
entre los brazos del Amado, en el éxtasis de la alegría del amor:
Haz que tus ojos derramen torrentes de lágrimas como nubes de lluvia, y
cubre tu corazón con la sombra de las tinieblas:
Acerca tu rostro a Su oído y habla de los deseos más profundos
de tu corazón.
Kabîr dice: «¡Escúchame, hermano! Haz entrar en tu corazón la visión del
Amado».
entre los brazos del Amado, en el éxtasis de la alegría del amor:
Haz que tus ojos derramen torrentes de lágrimas como nubes de lluvia, y
cubre tu corazón con la sombra de las tinieblas:
Acerca tu rostro a Su oído y habla de los deseos más profundos
de tu corazón.
Kabîr dice: «¡Escúchame, hermano! Haz entrar en tu corazón la visión del
Amado».