El palanquín ha venido a llevarme a la morada de mi esposo, y ha hecho vibrar mi corazón de alegría;
Pero los porteadores me han conducido al bosque solitario, donde no tengo a ninguno de los míos.
Oh, porteadores, se lo ruego, por sus pies, esperen un instante más:
déjenme volver junto a mis padres y amigos, y despedirme de ellos.
El siervo Kabîr canta: «¡Oh, Sadhu! Terminen sus compras y sus ventas, dejen atrás lo bueno y lo malo de ustedes: pues no hay mercado ni tienda en el país adonde van.»
Pero los porteadores me han conducido al bosque solitario, donde no tengo a ninguno de los míos.
Oh, porteadores, se lo ruego, por sus pies, esperen un instante más:
déjenme volver junto a mis padres y amigos, y despedirme de ellos.
El siervo Kabîr canta: «¡Oh, Sadhu! Terminen sus compras y sus ventas, dejen atrás lo bueno y lo malo de ustedes: pues no hay mercado ni tienda en el país adonde van.»