¡Qué difícil es encontrar a mi Señor!
El pájaro de lluvia gime, sediento de lluvia: casi muere
de deseo, y sin embargo no querría ninguna otra agua que la
lluvia.
Atraído por el amor de la música, el ciervo avanza: muere al
escuchar la música, y sin embargo no retrocede por temor.
La viuda está sentada junto al cuerpo de su marido fallecido: no le
teme al fuego.
Destierra todo temor por este pobre cuerpo.
El pájaro de lluvia gime, sediento de lluvia: casi muere
de deseo, y sin embargo no querría ninguna otra agua que la
lluvia.
Atraído por el amor de la música, el ciervo avanza: muere al
escuchar la música, y sin embargo no retrocede por temor.
La viuda está sentada junto al cuerpo de su marido fallecido: no le
teme al fuego.
Destierra todo temor por este pobre cuerpo.