¡Sutil es el camino del amor!
Allí no se pide ni se rechaza,
allí uno se pierde a los pies del Señor,
allí uno se absorbe en la alegría de la búsqueda: sumergido en las
profundidades del amor como el pez en el agua.
El amante nunca duda en ofrecer su cabeza al servicio de su Señor.
Kabîr revela el secreto de este amor.
Allí no se pide ni se rechaza,
allí uno se pierde a los pies del Señor,
allí uno se absorbe en la alegría de la búsqueda: sumergido en las
profundidades del amor como el pez en el agua.
El amante nunca duda en ofrecer su cabeza al servicio de su Señor.
Kabîr revela el secreto de este amor.