¿No has oído la melodía que toca la Música no percutida?
En medio de la habitación, el arpa de la alegría resuena suave y
dulcemente; ¿y por qué habría que salir para escucharla?
Si no has bebido el néctar de este Amor único, ¿de qué sirve
purificarte de todas tus impurezas?
El Kazi busca las palabras del Corán e instruye
a los demás: pero si su corazón no está impregnado de este amor, ¿de qué
sirve que enseñe a los hombres?
El Yogui tiñe de rojo sus ropas: pero si no conoce nada
de este color del amor, ¿de qué sirve que sus ropas estén
teñidas?
Kabîr dice: «Ya sea que esté en el templo o en el balcón, en el
campamento o en el jardín florido, Te digo en verdad: a cada
instante, mi Señor se deleita en mí».
En medio de la habitación, el arpa de la alegría resuena suave y
dulcemente; ¿y por qué habría que salir para escucharla?
Si no has bebido el néctar de este Amor único, ¿de qué sirve
purificarte de todas tus impurezas?
El Kazi busca las palabras del Corán e instruye
a los demás: pero si su corazón no está impregnado de este amor, ¿de qué
sirve que enseñe a los hombres?
El Yogui tiñe de rojo sus ropas: pero si no conoce nada
de este color del amor, ¿de qué sirve que sus ropas estén
teñidas?
Kabîr dice: «Ya sea que esté en el templo o en el balcón, en el
campamento o en el jardín florido, Te digo en verdad: a cada
instante, mi Señor se deleita en mí».