Un dolor intenso me atormenta día y noche, y no puedo dormir;
anhelo encontrarme con mi Bienamado, y la casa de mi padre
ya no me procura ningún placer.
Se abren las puertas del cielo, el templo se revela:
me encuentro con mi esposo y deposito a Sus pies la ofrenda de mi cuerpo
y de mi mente.
anhelo encontrarme con mi Bienamado, y la casa de mi padre
ya no me procura ningún placer.
Se abren las puertas del cielo, el templo se revela:
me encuentro con mi esposo y deposito a Sus pies la ofrenda de mi cuerpo
y de mi mente.