Cuéntame, oh Cisne, tu historia antigua.
¿De qué región vienes, oh Cisne? ¿Hacia qué orilla volarás?
¿Dónde descansarías, oh Cisne, y qué buscas?
Desde esta mañana, oh Cisne, despierta, levántate, ¡sígueme!
Hay una región donde no reinan ni la duda ni la tristeza: donde ya no existe el
terror de la Muerte.
Allí, los bosques florecen en primavera, y el perfume «Él es yo»
es llevado por el viento:
Allí, la abeja del corazón está profundamente absorta y no desea
ninguna otra alegría.
¿De qué región vienes, oh Cisne? ¿Hacia qué orilla volarás?
¿Dónde descansarías, oh Cisne, y qué buscas?
Desde esta mañana, oh Cisne, despierta, levántate, ¡sígueme!
Hay una región donde no reinan ni la duda ni la tristeza: donde ya no existe el
terror de la Muerte.
Allí, los bosques florecen en primavera, y el perfume «Él es yo»
es llevado por el viento:
Allí, la abeja del corazón está profundamente absorta y no desea
ninguna otra alegría.