Hinduismo

Tulsidas, Ramayana, Ayodhyâ-kând, Dohâ 240

Los estanques estaban llenos de alegría, cubiertos de lotos y frecuentados por aves acuáticas que arrullaban y abejas que zumbaban; en el bosque, los animales olvidaban sus mutuas antipatías, mientras aves de variado plumaje vagaban entre los árboles.
Los Kols, los Kiratas y los Bhils, habitantes del bosque, trajeron una deliciosa miel, dulce como el néctar, y dispusieron cuidadosamente hierbas, raíces, frutas y flores en recipientes de hojas. Con humildes saludos, se las ofrecieron a todos, indicando de cada cosa su sabor, sus propiedades, su calidad y su nombre. La gente les ofreció dinero generosamente, pero ellos lo rechazaron y les suplicaron, en nombre de Rama, que aceptaran de nuevo su ofrenda, diciendo con dulzura, impulsados por su afecto: «La gente virtuosa acepta lo que sabe que se le ofrece por amor. Ustedes son santos, y nosotros, humildes Nishads; por la gracia de Rama, hemos sido admitidos en su presencia, un honor tan difícil de obtener para nosotros como regar el desierto de Maru con las aguas del Ganges. Rama es misericordioso y protector de los Nishads; como es el rey, así deben ser su familia y sus súbditos».

Fuente The Râmâyana of Tulsi Dâs, trad. F. S. Growse, 1883, archive.org — traduction I Choose Peace depuis l’anglais — traducción I Choose Peace desde el francés · Índice