Por un lado está su amor por su hijo; por el otro, su promesa: se encuentra, pues, en una situación difícil. Si está en su poder obedecer sus órdenes, hágalo y ponga así fin a su sufrimiento.»
Se sentó y pronunció palabras acerbas con tanta calma que hasta la Crueldad misma quedó turbada. Desde el arco de su lengua disparó sus palabras contra el rey, como si fuera un blanco vulnerable; era como si la Obstinación hubiera tomado forma y se hubiera convertido en un arquero audaz y experimentado. Sentada allí, encarnación misma de la insensibilidad, expuso toda la historia a Raghupati. Rāma, sol de la raza solar, fuente de todas las alegrías, sonrió para sus adentros y respondió con palabras sencillas, tan dulces y graciosas que parecían las mismas joyas de la diosa de la palabra: «Escuche, madre; bendito sea el hijo que obedece las órdenes de sus padres. Rara vez se encuentra en este mundo un hijo que ame a su padre y a su madre.
Se sentó y pronunció palabras acerbas con tanta calma que hasta la Crueldad misma quedó turbada. Desde el arco de su lengua disparó sus palabras contra el rey, como si fuera un blanco vulnerable; era como si la Obstinación hubiera tomado forma y se hubiera convertido en un arquero audaz y experimentado. Sentada allí, encarnación misma de la insensibilidad, expuso toda la historia a Raghupati. Rāma, sol de la raza solar, fuente de todas las alegrías, sonrió para sus adentros y respondió con palabras sencillas, tan dulces y graciosas que parecían las mismas joyas de la diosa de la palabra: «Escuche, madre; bendito sea el hijo que obedece las órdenes de sus padres. Rara vez se encuentra en este mundo un hijo que ame a su padre y a su madre.