Podemos creer en la invitación a cenar de un mentiroso
cuando ya hemos comido a sus expensas; de lo contrario,
confiar en él sería un error. Una equilibrista
toca el cielo por diversión; pero ¿alcanza por ello
las regiones eternas? Vemos
jinetes y caballos retozar sobre las nubes; pero
¿se mantendrían en un campo de batalla? Tuka
dice: así es la vida de los pendencieros; cuando
hablan, se cubren de vergüenza.
cuando ya hemos comido a sus expensas; de lo contrario,
confiar en él sería un error. Una equilibrista
toca el cielo por diversión; pero ¿alcanza por ello
las regiones eternas? Vemos
jinetes y caballos retozar sobre las nubes; pero
¿se mantendrían en un campo de batalla? Tuka
dice: así es la vida de los pendencieros; cuando
hablan, se cubren de vergüenza.