Estamos libres de todo temor allí donde el alma no tiene motivo
para arrepentirse. Allí donde arde un ferviente deseo de Dios, ¿qué mancha
podría volver impuro ese corazón? En cuanto confiesas tu pecado, no
deja de él ni el menor rastro.
Tuka dice: Nuestras almas están impregnadas de su Amor.
para arrepentirse. Allí donde arde un ferviente deseo de Dios, ¿qué mancha
podría volver impuro ese corazón? En cuanto confiesas tu pecado, no
deja de él ni el menor rastro.
Tuka dice: Nuestras almas están impregnadas de su Amor.