Nos alegra la compañía de una persona cuya mente armoniza con la nuestra; si alguien nos irrita, lo mejor es mantenernos alejados de esa persona.
Esta opinión nos ha sido transmitida por muchas generaciones; cada uno se impone como norma dejar tranquilos a quienes le desagradan.
Nunca deberíamos frecuentar a las personas cuya naturaleza difiere de la nuestra, ya se trate de nuestro padre, nuestro hijo, un pariente o cualquier otra persona.
Tuka dice: Debemos observar esta máxima justa; no debemos actuar de otro modo.
Esta opinión nos ha sido transmitida por muchas generaciones; cada uno se impone como norma dejar tranquilos a quienes le desagradan.
Nunca deberíamos frecuentar a las personas cuya naturaleza difiere de la nuestra, ya se trate de nuestro padre, nuestro hijo, un pariente o cualquier otra persona.
Tuka dice: Debemos observar esta máxima justa; no debemos actuar de otro modo.