Ante todo, hay que renunciar al deseo,
y luego observar los preceptos que nos conciernen.
Hay que considerar el cuerpo con indiferencia.
Tuka dice: ¡Abajo el miedo! Mira con desapego
lo que agrada y lo que desagrada.
y luego observar los preceptos que nos conciernen.
Hay que considerar el cuerpo con indiferencia.
Tuka dice: ¡Abajo el miedo! Mira con desapego
lo que agrada y lo que desagrada.