Un loro sabe repetir lo que le han enseñado; pero ¿qué hay realmente en él que corresponda a ese saber?
Un hombre no puede convertirse en príncipe por los placeres que le procuran sus sueños; mi experiencia me lo ha demostrado.
¿Por qué se ha adornado mi lengua con ornamentos del lenguaje?
No parece sino que me alejo cada vez más de tus pies.
Un tesoro que vemos en un espejo no podemos agarrarlo ni ponerlo en nuestra bolsa; sin embargo, parece real a nuestros ojos.
Seguimos codiciándolo, pero tenemos que tragarnos la saliva; parece no ser más que una pura ilusión.
El don de la poesía confiere dulzura al habla; los Purāṇas dan testimonio de ello.
Tuka dice: Un pastor cuida las vacas ajenas; las llama suyas, pero no obtiene ningún provecho de ellas.
Un hombre no puede convertirse en príncipe por los placeres que le procuran sus sueños; mi experiencia me lo ha demostrado.
¿Por qué se ha adornado mi lengua con ornamentos del lenguaje?
No parece sino que me alejo cada vez más de tus pies.
Un tesoro que vemos en un espejo no podemos agarrarlo ni ponerlo en nuestra bolsa; sin embargo, parece real a nuestros ojos.
Seguimos codiciándolo, pero tenemos que tragarnos la saliva; parece no ser más que una pura ilusión.
El don de la poesía confiere dulzura al habla; los Purāṇas dan testimonio de ello.
Tuka dice: Un pastor cuida las vacas ajenas; las llama suyas, pero no obtiene ningún provecho de ellas.