Nuestras innumerables doctrinas son invenciones de malas mentes; de tanto aprenderlas de memoria, los hombres se vuelven locuaces. El secreto de mi Vitthoba está muy lejos de todo eso; mientras estén dominados por los sentidos del cuerpo, ¿cómo podría Vitthoba entrar en ellos? El sacrificio y la ascesis, el pensamiento y los objetos del pensamiento, no logran alcanzarlo.
Tuka dice: Cuando nos cansamos del mundo, nos enamoramos de él.
Tuka dice: Cuando nos cansamos del mundo, nos enamoramos de él.