Recordar su forma es realmente encontrarlo; el alma encuentra descanso en esa dicha.
Lo que está lejos de nosotros se acerca entonces sin que lo llamemos, cuando lo abrazamos en nuestra mente y lo acogemos en nuestras almas. Pronuncia su nombre de vez en cuando, dice Tuka, y todas las venas de tu cuerpo se apaciguarán.
Lo que está lejos de nosotros se acerca entonces sin que lo llamemos, cuando lo abrazamos en nuestra mente y lo acogemos en nuestras almas. Pronuncia su nombre de vez en cuando, dice Tuka, y todas las venas de tu cuerpo se apaciguarán.