Oh mente, hemos fijado nuestra atención en Ti,
por eso te conocemos. Quienes se dicen tuyos no conocen ni el miedo,
ni la esperanza, ni la ansiedad. Tú los sacas
de las trampas de la vida, del vientre materno y de sus dolores.
Como conocemos tus secretos, llevamos tu nombre
en los labios. En esta dicha, dice Tuka, hemos
olvidado los dolores del renacimiento.
por eso te conocemos. Quienes se dicen tuyos no conocen ni el miedo,
ni la esperanza, ni la ansiedad. Tú los sacas
de las trampas de la vida, del vientre materno y de sus dolores.
Como conocemos tus secretos, llevamos tu nombre
en los labios. En esta dicha, dice Tuka, hemos
olvidado los dolores del renacimiento.