Si un tesoro cae en manos de un pobre,
no puede conservarlo. Tal es mi estado,
oh Nārāyaṇa, pero Tú sabes bien adquirirlo
y guardarlo. El pobre no puede disfrutarlo, ni usarlo,
ni mostrarlo; la gente envidia su buena fortuna, el rey
lo declara confiscado. Tuka dice: entonces no le queda
más que atormentarse; languidece por volver a ver
lo que vio una vez.
no puede conservarlo. Tal es mi estado,
oh Nārāyaṇa, pero Tú sabes bien adquirirlo
y guardarlo. El pobre no puede disfrutarlo, ni usarlo,
ni mostrarlo; la gente envidia su buena fortuna, el rey
lo declara confiscado. Tuka dice: entonces no le queda
más que atormentarse; languidece por volver a ver
lo que vio una vez.