Nada vendrá a perturbar este enredo con el mundo, nada acortará esta enfermedad de la vida.
Por eso me apresuro: una hora ganada es una hora de oro. Nuestros sentidos se ponen en acción según nuestros deseos; el cúmulo de méritos acumulados nos devuelve al vientre materno.
Quememos todas las semillas para hacer nuestro al pastor.
Por eso me apresuro: una hora ganada es una hora de oro. Nuestros sentidos se ponen en acción según nuestros deseos; el cúmulo de méritos acumulados nos devuelve al vientre materno.
Quememos todas las semillas para hacer nuestro al pastor.